Salou cultural
La antigüedad de Salou se remonta a una ciudad ibérica con ese nombre,
Salauris, de la que se tiene noticia escrita aunque todavía no se ha encontrado ningún resto que lo atestigüe definitivamente. Desde su
puerto medieval partió en 1229 el rey Jaume l hacia la definitiva
conquista de Mallorca.
De ese día las crónicas cuentan que desde la playa "toda la mar parecía blanca por las velas de los navíos".
Siglos más tarde el mismo puerto sirvió a la expansión comercial de los famosos
alcoholes y aguardientes de Reus. En esa época un tranvía unía ambas localidades. Con la decadencia de este mercado llegó una nueva industria, la del turismo, en la que Salou cuenta con una importante capacidad hotelera.
El edificio más notable de Salou, muestra casi única de la
arquitectura antigua, es la Torre Vella, robusta
construcción defensiva levantada en el siglo XVI para prevenir el peligro que suponía el acecho de la
piratería turca. En la actualidad está dedicada a sala de exposiciones y taller de cerámica. En la parte occidental del passeig de Jaume 1, un
amplísimo paseo ante la playa y flanqueado de palmeras, se han conservado algunas
preciosas casas de veraneo modernistas, entre las que se encuentra el
chalet Torremar, que acoge la sede central del Patronato Municipal de Turismo y Comercio.
Otras muchas han desaparecido para dejar paso a bloques de apartamentos. La
última mansión del paseo, la casa Bonet, es otro magnífico ejemplo de arquitectura modernista.