La Gastronomía de Salou
La localidad de Salou está a la altura de las circunstancias y ofrece algo más que una buena mesa. Pescados, mariscos, salsas
de creación propia y ya casi internacionales, dulces... y, por supuesto, vinos. Todo tipo recetas que se comparten a lo largo de la provincia de Tarragona. En fin, que resultará difícil resistirse a la tentación de sumergirse por completo en esta
cuina cien por cien mediterránea.
ARROZ
Quienes recorran por primera vez el delta del Ebro se sorprenderán del espectacular paisaje que conforman los campos de arroz. Un arroz que después pasará a la mesa de
múltiples formas: arroz negro, a banda... y sobre todo como
tossejet, arroz de pescado muy tostado (a veces aquél se sustituye por fideos, como si fuera una fideuà).
LA HUERTA
Los calfots son tallos tiernos de cebollas blancas y dulces que se cultivan pensando ya en su destino final: las brasas. Comerlos es
todo un ritual, sobre todo en la localidad de Valls, que ha hecho de su
calfotada una de las fiestas gastronómicas más famosas de España. Ataviados con un pitet (babero) para no pringarse, los comensales, puestos de pie y formando grupo, deben mojar sus celcots abundantemente en una salsa llamada salvitjada. Esto es, en líneas generales, lo que ocurre durante las calfotadas. El menú no estaría completo sin
vino de la tierra, un poco de carne, pan, naranjas y crema catalana.
SALSAS
En la zona de Salou puedes encontrar diferentes salsas mediterráneas en sus platos. Una de ellas es
el romesco, de las más famosas, cuya receta es casi imposible repetir, ya que cada maestro le pone su particular toque. Aquí van unas pistas: entre sus ingredientes nunca faltan tomates, pimientos secos, avellanas o almendras tostadas, vinagre, aceite de oliva, pimienta blanca yajo.
La salsa romesco siempre acompaña al xató, ensalada de escarola con bacalao típica de El Vendrell, y a un plato muy característico del litoral:
el romesco de peix. Otra salsa típica de esta tierra es el
all i oli (ajo y aceite).
DULCES
Aquí cabe prácticamente de todo, ya que la provincia de Tarragona es una
experta pastelera. Pastissets de tortosa (rellenos de cabello de ángel),
menjar blanc de Reus (crema elaborada a base de almendras y azúcar),
rifaclis (dulces en forma de abanico) y montblanquines (almendras con caramelo) de Montblanc,
crema catalana en todas partes... y, sobre todo, carquinyolis, de L'Espluga de Francolí. Son estos últimos los que forman el llamado
postre del músico que podrá leer en cualquier carta que se precie. Los carquinyolis son pastas secas con denominación de origen de la comarca desde 1888. Para saborearlos,
mejor mojarlos en un vasito de vino dulce.
VINOS. LICORES Y CAVAS
Tarragona es tierra de vinos. Así lo atestigua el hecho de que en estas tierras se reconozcan
hasta cinco denominaciones de origen: Conca de Barbera, Priorat. Tarragona, Terra Alta y Montsant. Los más conocidos, y que han alcanzado mayor fama, son los
vinos del Priorat, con sus tintos de color granate, aroma intenso y sabor denso.
PESCADOS Y MARISCOS
El mar Mediterráneo abastece de una gran variedad de pescado y marisco a las mesas de Tarragona. De ahí que uno de los guisos más populares de la tierra sea
el suquet de peix. En la zona del delta, la anguila es la estrella en platos tan tradicionales como la anguila en suc, con guisantes, en salsa... En cuanto al marisco, un apunte:
en L'Ampolla se capturan los mejores langostinos de todo el litoral catalán.